Cuando la vida te da limones y te manda cuidar el limonero

 Nunca digas nunca, porque te va a tocar desdecirte. NUNCA he querido ser ama de casa, lo odio, odio cocinar, limpiar, lavar la ropa, es decir, lo hago porque hay que alimentarse y tener ropa limpia. Pero jamás de los jamases voy a limpiar el polvo si no es estrictamente necesario. Venga llamarme guarra, pero es así.

Cualquier plan es mejor que ponerme a hacer cosas de la casa. Tranquilidad, si vienes, ya me daré la paliza para que todo esté perfecto, pero porque es ESTRICTAMENTE NECESARIO ya está.

Pues con todo el odio que le tengo al temita y yo solita y casi sin darme cuenta me he convertido en ama de casa a tiempo completo. Y no contentos con el hecho de ser madre, "cuidar" el hogar y cocinar, tengo un perro que saca lo peor de mí y que desde hace 8 meses no para de dar problemas.

Un perro que YO no quería tener pero que a mi marido (que está todo el día trabajando) le hacía tantísima ilusión. Porque desde que se murió el perro que teníamos cuando nos casamos, YO no quise más perros, porque coartan tu libertad (ahora mismo la mía) y sí tengo hijos, pero cada vez son más autosuficientes, y todos sabemos, que los perros NUNCA son autosuficientes. ¿Y sabéis qué? No sólo tenemos a ese, tenemos 2 más, una heredada de mi hermano y otra porque le hacía ilusión a los niños...

Así que entre la ilusión del padre, de los hijos y el divorcio de mi hermano, la menda tiene que cuidar a 3 animalitos que no tienen culpa de nada, pero yo tampoco, además de los bipedos de mi hijos claro está.

Hola vida! ¿Cuando me va a tocar a mí hacer algo que me hace mucha ilusión? Te prometo que no será nada que tenga que cuidar nadie, de nada!

Comentarios

Entradas populares